(EDITORIAL) Las ventas de vehículos híbridos en 2018 han aumentado un 37% respecto al año 2017. Tampoco es que sea algo destacable, al fin y al cabo, parece la mejor alternativa como vehículo sostenible, no tiene las desventajas de un coche eléctrico y no contamina tanto como un coche con motor de combustión. Pero también han aumentado las ventas de vehículos eléctricos en 2018 un 52% respecto a 2017.

Aun así, las Administraciones siguen insistiendo en la importancia de la sostenibilidad en la conducción, y tienen razón, es importante. Pero sin tener, por ejemplo, puntos de recarga suficientes como para poder cargar los vehículos eléctricos, ¿cuánto ayudan medidas como la de Madrid Central, que prohíbe circular a los vehículos de gasolina y diesel, cuando todavía no hay infraestructuras y los motores de combustión siguen siendo una buena alternativa? ¿Son necesarias medidas tan drásticas cuando los fabricantes están trabajando en vehículos menos contaminantes, aunque sean de gasolina o diésel?

La sociedad empieza a ser consciente de la importancia de la sostenibilidad. Están aumentando las ventas y los servicios de vehículos de alquiler eléctricos en las capitales, tanto de bicicletas como de patinetes o de ciclomotores eléctricos. Ahora, lo que tiene que hacer la Administración es empezar a regularlos y a trabajar en medidas acorde al avance tecnológico. ¿Que hacen falta más vehículos eléctricos? Pues hay que instalar más estaciones de carga. De nada sirve obligar a la población a comprar coches eléctricos si no hay infraestructuras. Es necesario concienciar, sí, pero también construir una ciudad que favorezca la sostenibilidad.