La circulación de este tipo de “vehículo” (no se define en la Ley de Tráfico), tan novedoso como peligroso al mismo tiempo, ya no, por el vehículo en sí, sino por la persona que los maneja. Digo maneja porque no los puedo llamar conductores, al no venir recogido ni en la Ley de Trafico ni en sus Reglamentos que la desarrolla.

Partiendo de la base que, ni el llamado “vehículo” ni la persona que lo “conduce”, no están recogidos para la circulación por la calzada o por las llamadas zonas para ciclistas, solo nos queda aplicar lo que nos dice el Reglamento de Circulación en su artículo 121.4, donde se aclara perfectamente cómo y por donde deben circular, diciendo…

“Los que utilicen monopatines, patines o aparatos similares no podrán circular por la calzada, salvo que se trate de zonas, vías o partes de éstas que les estén especialmente destinadas, y sólo podrán circular a paso de persona por las aceras o por las calles residenciales debidamente señalizadas con la señal regulada en el artículo 159, sin que en ningún caso se permita que sean arrastrados por otros vehículos”.

Existe la instrucción 16/V-124 con fecha 03 de noviembre de 2016, en la que la DGT intenta poner un poco de orden a la utilización de estos “vehículos”, mientras tanto los ayuntamientos de cada ciudad debe preparar y recoger en sus ordenanzas, y poder adaptarlo a sus propias necesidades la circulación por la vía pública.

Si desarrollamos el apartado del artículo 121.4, nos encontramos que tienen que circular al paso de una persona, cosa que hoy día es inimaginable, debido a la velocidad que desarrollan (25-30 km/h máximo), y no podrán utilizar la calzada. A todo esto hay que decir que los constructores de estos “vehículos” tienen vía libre al tener su homologación por parte de las autoridades de la Unión Europea.

Y a partir de lo visto anteriormente me hago varias preguntas. ¿Por qué los vehículos especiales con remolque o que carecen de luz de frenado con velocidad máxima 25 km/h están regulados, y estos nuevos “vehículos” circulan sin ninguna normativa? ¿A qué se espera? ¿Tendría que obtener algún tipo de seguro (de Responsabilidad ante terceros)? ¿Debería la persona que lo maneja recibir algún curso sobre la utilización y comportamiento en la vía pública en relación a estos “vehículos”?

Además, los fabricantes especifican… son “vehículos” que están equipados con dos ruedas, funciona por una batería y están destinados al uso en aceras y otras zonas peatonales como, por ejemplo, interior de edificios, parques y otras zonas públicas. No están concebidos para viajar por la calzada y por tanto no entra en la aplicación de las directivas comunitarias sobre homologación de vehículos a motor. Teniendo en cuenta todo esto la Comisión de Transporte de la Unión Europea, no tiene intención de proponer medidas reglamentarias, ya que, al tratarse de un modo de transporte que permite desplazamientos de corta distancia, deben surgir a nivel local o nacional”.

Entiendo que se está dando vía libre a la fabricación y que cada país (a nivel nacional o local) sea el que ponga sus propias normas. Véase ejemplo de Madrid, Barcelona, Valencia… Los VMP (Vehículo de Movilidad Personal), que así parece recoger su nombre más común, está creciendo en variedad y parece ser que se dividirán de 3 a 5 grupos, todo ello dependiendo de una serie de características.

Basándonos en todo lo expuesto y viendo como crece este tipo de “vehículos” por nuestra ciudad, de momento y mientras no se definan en la Ley de Tráfico y en sus distintos Reglamentos, deberemos aplicar el artículo ya mencionado del Reglamento General de Circulación 121.4 o no nos queda otra, que aplicar el artículo 7 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, y que sean los Ayuntamientos los que se pongan manos a la obra, regulando su circulación, todo ello en aras de la Seguridad, Fluidez y Comodidad de los usuarios de la vía pública, especialmente de los peatones que circulan por ella.

Ramón Romero Reyes, experto en Seguridad Vial y Movilidad