La Dirección General de Tráfico ha publicado que, para asegurar el correcto funcionamiento de los centros de formación, va a intensificar el control de las autoescuelas a través de inspecciones y auditorías que llevarán a cabo entidades privadas. Se realizarán en escuelas particulares de conductores (casi 9 mil secciones registradas), cursos para la obtención del permiso A (cerca de 18 mil), cursos de mercancías peligrosas (más de 7 mil) y cursos en los centros de sensibilización y reeducación vial (más de 6 mil registrados), según los datos del año 2018.

Como requisitos estipulados por la DGT, las entidades privadas que realizarán las inspecciones deben ser independientes e imparciales, sin vínculos con los centros de formación que puedan afectar a sus intereses. Además, los inspectores, para poder realizar dichas inspecciones y/o auditorías, deben estar en posesión del título de bachillerato o de formación profesional de grado superior y tener una formación adecuada al desarrollo de la actividad.

Garantizar la calidad formativa es fundamental para una conducción más segura, más amigable y más respetuosa con el medio ambiente

Las inspecciones evaluarán los elementos personales (como la documentación de los directores y profesores) y los elementos materiales de la autoescuela, que pueden ser desde locales y pistas de maniobras hasta el material didáctico, los equipos informáticos, la documentación, la formación teórica y práctica y los vehículos, en el caso de que proceda.

Con esta medida, la Dirección General de Tráfico y las autoescuelas tienen como objetivo garantizar a los alumnos la calidad formativa en los centros tanto a nivel teórico como práctico, algo fundamental para una conducción más segura, más amigable y más respetuosa con el medio ambiente.