Ayer se reunieron el Director de la DGT, el Secretario General, la Subdirectora General de Formación Vial y la Subdirectora Adjunta de Formación Vial con CNAE (Confederación Nacional de Autoescuelas de España), ASEXTRA (Asociación de Examinadores de Tráfico) y ACE (Autoescuelas Confederadas de España) para presentarles un Plan de Choque cuyo objetivo es mejorar la realización de los exámenes de conducir con la colaboración de los sectores afectados, a fin de reducir la lista de espera de la bolsa de exámenes y normalizar dentro de lo posible la situación actual.

El Plan de Choque se empezaría a aplicar entre el 1 de septiembre de 2019 y el 31 de julio de 2020, y las propuestas principales son recuperar el Plan Adicional de Productividad “PACOEX”, solicitar 100 examinadores para la Oferta de Empleo Público de 2020, aumentar la plantilla de examinadores itinerantes hasta un máximo de 25 o la implantación del sistema CAPA, entre otras.

El Plan de la DGT, al parecer, tuvo buena acogida por parte de las tres asociaciones, que valoran el esfuerzo tanto del Director General de Tráfico como de la Subdirectora General y la Subdirectora Adjunta de Formación Vial para elaborar una propuesta que intente acercar la solución a los centros de formación.

Parte del éxito puede deberse al aire fresco que han provocado las personas que ahora ocupan los puestos directivos dentro de la DGT, ya que se puede confiar en la nueva dirección para cumplir, entre otros planes, el Plan Estratégico de la Unión Europea 2011/2020, que habían olvidado los antiguos directivos y que hay que recordar que su “Objetivo 1º” es “La mejora de la educación y la formación de los usuarios de la carretera”.

“Las acciones de la política de seguridad vial deben centrarse en los ciudadanos: deben animarlos a asumir su papel como responsables principales de su seguridad y la de los demás. La política de seguridad vial de la UE tiene por objeto aumentar el nivel de seguridad vial, garantizando así la movilidad limpia y segura de los ciudadanos en Europa. Debe impulsar la igualdad de los usuarios de la carretera concentrando los esfuerzos para mejorar la seguridad de sus usuarios más vulnerables”.

Objetivo 1º del Plan Estratégico de la Unión Europea

Pero, para ello, la sociedad y las administraciones (incluida la DGT) necesitan a las autoescuelas y a sus docentes. Para que la sociedad vuelva a ver reconocida en sus calles, en sus vidas y en su día a día a la autoescuela como elemento y figura imprescindibles de su educación vial, es fundamental que las escuelas, nuestras autoescuelas, experimenten un cambio sustancial en sus métodos, en sus fines y en las normas que las regulan para que ellas, y sólo ellas, sean las protagonistas de lo que nunca se les debería arrebatar: la educación y la formación vial del ciudadano.